¿Qué sucedió la mañana de Navidad?
La ventana se abrió y el sol se asomó con sus lazos de amanecer.
Los más pequeños de la casa -sí esos mismos que una vez le pusieron nombre a
los santos y a los ángeles- esos mismos ya se habían levantado.
Escuchamos sonrisas, escuchamos historias y esas historias perfectas son las que nutren diciembre.
Había una vez, un mes que era perfecto, en un mundo perfecto, en una vida perfecta…
Un mes que se espera todo el año, que es como mil vidas en una, como mil regalos en uno, como mil hadas madrinas en una.
Ninguna historia puede relatar lo que se siente en la mañana de Navidad, ese momento en familia, el recordar a los que ya se nos adelantaron y también compartieron con nosotros. Sí había una vez…
Esas son las mejores historias, las del álbum familiar, la del tamal único por ser hecho con manos de amor, la del abrazo de los padres, la del beso del ser amado, la de la Navidad de este momento, que es la que nos recuerda todas las navidades vividas.
Había una vez… es lo mismo que decir: Hoy otra vez nos reunimos, para darnos cuenta que el amor es el sentimiento más poderoso que existe.
Había una vez que es hoy, que nos da un momento de esperanza para seguir adelante, mientras terminamos de dar gracias, mientras el pesebre se ilumina y mientras nuestra hermosa tierra nos da una lección de vida, ahí en las manos que escriben, en las manos de quien lee, se encuentra el mejor regalo de todos, sí, ese regalo único, ese que todos tenemos la oportunidad de envolver, de ponerle el lazo y ponerle la envoltura que queramos y que mágicamente podemos abrir siempre, amigos y amigas, abramos el regalo de la vida y digamos: Había una vez, que es ahora, que es nuestro mejor regalo, el cual podemos compartir en familia.
¡Feliz Navidad para esta bella tierra!
Última actualización: 16/12/2021








